mie 12a. Ordinario año impar (Id=433)
Abrahán creyó al Señor
Lectura del libro del Génesis
15, 1-12.17-18
En aquel tiempo, Abrahán recibió en visión
la palabra del Señor:
"No temas, Abrahán; yo soy tu protector, y tu recompensa será muy
grande".
Abrahán le respondió:
"Señor, Señor mío, ¿qué me vas a poder dar, puesto que voy a morir sin
hijos? Ya que no me has dado descendientes, un criado de mi casa será mi
heredero".
Pero el Señor le dijo:
"Ese no será tu heredero, sino uno que saldrá de tus entrañas".
Y haciéndolo salir afuera, le dijo:
"Mira el cielo y cuenta las estrellas, si puedes".
Luego añadió:
"Así será tu descendencia".
Abrahán creyó lo que el Señor le decía y, por esa fe, el Señor lo tuvo por
justo. Entonces le dijo:
"Yo soy el Señor, el que te sacó de Ur de los
caldeos para entregarte en posesión esta tierra".
Abrahán replicó:
"Señor Dios, ¿cómo sabré que voy a poseerla?"
Dios le dijo:
"Tráeme una ternera, una cabra y un carnero, todos de tres años; una
tórtola y un pichón".
Trajo Abrahán aquellos animales, los partió por la mitad y puso las mitades una
enfrente de la otra, pero no partió
Estando ya para ponerse el sol, Abrahán cayó en un profundo letargo, y un
terror intenso y misterioso se apoderó de él. Cuando se puso el sol, hubo densa
oscuridad y sucedió que un brasero humeante y una antorcha encendida, pasaron
por entre aquellos animales partidos.
De esta manera hizo el Señor, aquel día, una alianza con Abrahán, diciendo:
"A tus descendientes doy esta tierra, desde el río de Egipto hasta el gran
río Eufrates".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial
Del salmo 104
El Señor nunca olvida sus promesas.
Memor fuit Dóminus
in saéculum testaménti sui.
Aclamen al Señor y den gracias, canten las
maravillas a sus pueblos. Entonen en su honor himnos y cantos y celebren sus
portentos.
El Señor nunca olvida sus promesas.
Memor fuit Dóminus
in saéculum testaménti sui.
Del nombre del Señor enorgullézcanse y
siéntase feliz el que lo busca. Recurran al Señor y a su poder, y a su
presencia acudan.
El Señor nunca olvida sus promesas.
Memor fuit Dóminus
in saéculum testaménti sui.
Descendientes de Abrahán, su servidor;
estirpe de Jacob, su predilecto, escuchen: el Señor es nuestro Dios y gobiernan
la tierra sus decretos.
El Señor nunca olvida sus promesas.
Memor fuit Dóminus
in saéculum testaménti sui.
Ni aunque transcurran mil generaciones,
se olvidará el Señor de sus promesas, de la alianza pactada con Abrahán, del
juramento a Isaac, que un día le hiciera.
El Señor nunca olvida sus promesas.
Memor fuit Dóminus
in saéculum testaménti sui.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Permanezcan en mí y yo en ustedes, dice el Señor; el que permanece en mí da
fruto abundante.
Manéte in me, et ego in vobis, dicit Dóminus:
qui manet in me fert fructum multum.
Aleluya.
Por sus frutos los conocerán
† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
7, 15-20
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"Cuidado con los falsos profetas. Se acercan a ustedes disfrazados de
ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conocerán. ¿Acaso
se recogen uvas de los espinos o higos de los cardos?
Todo árbol bueno da frutos buenos y el árbol malo da frutos malos. Un árbol
bueno no puede producir frutos malos y un árbol malo no puede producir frutos
buenos. Todo árbol que no
produce frutos buenos es cortado y arrojado al fuego. Así que por sus frutos
los conocerán".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.